Toni Sarrión decidió cambiar el uso tradicional de esta variedad y tras un largo estudio en la bodega encontró que los rendimientos bajos eran los más apropiados para conseguir un punto óptimo de calidad acorde con su idea de lo que debía ser un gran vino. Mustiguillo fue premiada como Mejor Bodega en los Premios Guía de Vinos Gourmets 2016 por su labor de recuperación de variedades autóctonas como la Bobal y la Merseguera.