Ubicada en Samaniego, Bodegas Baigorri fue proyectada en 2002 por el fallecido arquitecto guipuzcoano Iñaki Aspiazu Iza. En 2007, la bodega fue comprada por Pedro Martínez Hernández, quien impulsó este proyecto de forma determinante.
La integración de la arquitectura en el paisaje es un elemento fundamental. La edificación se extiende bajo tierra haciendo que toda la estructura adopte una posición sumisa y de respeto al medio en el que se enclava.